Ashwagandha:¿Qué es? ¿Para qué sirve?

Es también conocida como “ginseng indio” u “orval”. Se trata de un potente extracto de la raíz de la Withania Somnífera o simplemente Ashwagandha, una planta originaria de India, Pakistán y Sri Lanka, y su nombre en sánscrito es, literalmente, “olor a caballo” por su característico aroma. Era usado ampliamente en la medicina ayurveda para tratar personas con trastornos del estado de ánimo como depresión, ansiedad, estrés e incluso falta de apetito sexual…

Técnicamente esta planta es considerada un “adaptógeno”, una sustancia que ayuda al cuerpo a adaptarse a diferentes situaciones, tanto climáticas, como de estrés, de actividad física… aportando el estímulo necesario para que el organismo consiga adaptarse correctamente a cada una de esas situaciones por sus propios medios.

La ashwagandha contiene una gran variedad de principios activos, son distintos tipos de alcaloides (withanólidos, witaferinas, saponinas, sintiósidos, acilglucósidos…) los que proveen a esta planta de múltiples beneficios con respaldo científico.

Principales beneficios de la Ashwagandha

Cada vez existen más estudios que respaldan la efectividad de esta planta en varios contextos, y muchas de sus propiedades se siguen estudiando hoy por hoy. Vamos a profundizar en aquellos que resultan más interesantes para gran parte de la población y además cuentan con evidencia científica:

  • Optimiza el rendimiento del sistema nervioso central, contribuyendo a rebajar los niveles de estrés y ansiedad; Uno de sus compuestos, el llamado witanólido ejerce su principal función como adaptógeno, contribuyendo a un rendimiento físico y mental óptimo en períodos de fatiga. Además las personas con más cortisol tienen una mayor dificultad para perder grasa y mantener masa muscular siendo, en este escenario, muy útil el uso de ashwagandha[1].

 

  • Mejora el descanso y la calidad del sueño; Se ha comprobado que la administración de este extracto, siendo el “trietilgenglicol” el principio activo responsable de este efecto, contribuye a mejorar estados de cansancio crónico y la calidad de sueño [2].

 

  • Más testosterona y mejora de la fertilidad masculina; Esta hipótesis nace de varios estudios como este [3]. En los que se vieron incrementos de testosterona entre un 10 y un 40%. Todo parece indicar que el mecanismo de actuación está relacionado con la capacidad de mejora del equilibro del eje hipofisario gonadal, por lo que la fertilidad masculina también mejora [4].

 

  • Efecto hepatoprotector, aumentando el nivel de enzimas antioxidantes como la superóxido dismutasa.

 

  • La ashwagandha puede ser beneficiosa para contribuir a normalizar los niveles tiroideos en personas con hipotiroidismo subclínico [5].

 

¿Como tomar la ashwaganda? ¿Tiene efectos secundarios?

La dosis diaria recomendada del extracto seco de la planta se sitúa en torno a 300 y 500 mg y cuando se consume directamente la raíz seca, entre 3 y 6 gramos. Repartida idealmente en varias tomas, donde una de ellas se hace antes de irse a dormir.

Se ha observado que no produce toxicidad, mas allá de malestar gastrointestinal, en dosis superiores y prolongadas en el tiempo.

Como conclusión, su fama y tendencia al alza de su consumo están bien merecidas. Se puede decir que este suplemento, por su nulo nivel de toxicidad y sus múltiples propiedades, es uno de los suplementos más interesantes.

 

[1]https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21170205/#:~:text=Observations%3A%20Our%20study%20showed%20that,balance%20and%20diastolic%20blood%20pressure

 

[2] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28207892/

 

[3] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3136684/

 

[4] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19501822/

 

[5] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28829155/