Bayas de Goyi, semillas de chía, edamames, té matcha, azúcar de coco, hierba de trigo, zumo de granada, alga chlorella, aronia, cúrcuma, espirulina, semillas de cáñamo, espelta, kamut… Ingredientes détox, alimentos “antienvejecimiento”, superalimentos, o, en definitiva, modas. Veamos porqué los superalimentos NO EXISTEN (al menos de la forma en la que nos los han vendido).
Que todos los productos con los que se ha empezado este artículo tengan un contenido en micronutrientes y polifenoles muy favorable, no quiere decir que alimentos más “mundanos” o habituales, sobretodo en nuestra dieta mediterránea, no los haya en la misma cantidad y sobre todo, a un precio mucho más asequible.
Por ejemplo, las Bayas de Goji tienen unas propiedades muy similares al fruto del arbusto Cambrón, otra planta cultivada en Almería, pero con mucho menos reconocimiento. Incluso una simple zanahoria, por poner una alternativa infinitamente más barata y fácil de conseguir, contiene prácticamente la misma cantidad de betacaroteno que las dichosas Bayas de Goji.
El altramuz, legumbre típicamente mediterránea, sería otro caso de incomprensión. Como legumbre que es, es alta en proteína vegetal y fibra y apenas aporta calorías por su bajo contenido en grasa, pero los edamames, ya sea por que suenan más exóticos o porque simplemente se han puesto de moda, les han ganado terreno y al igual que pasaba con el ejemplo anterior, el altramuz es cuatro veces mas barato que los edamames.
Las nueces aportan una mayor cantidad de ácidos grasos omega 3 que las semillas de chía, y además las cantidades que se suelen comer de semillas no son ni la mitad que las de una ración normal de nueces (unos 30-50gr vs 15-20gr).
Se podrían seguir dando alternativas igual de saludables (o incluso mejores) y mas económicas por cada supuesto “superalimento” que nos presenten, pero para no hacer interminable este artículo, vayamos al grano…
Independientemente de que puedan ser alimentos beneficiosos para la salud, habría que determinar dos cosas:
- ¿Qué efectos se pretenden obtener? Ningún alimento es milagroso, no curan nada, no compensan un estilo de vida sedentario o el consumo excesivo de ultraprocesados. Los superalimentos no existen, existen alimentos que contribuyen a mantener un buen estado de salud, en cambio si que existen alimentos que por sí mismos pueden empeorar nuestra salud, los llamados alimentos malsanos o, dicho de otra manera, los ultraprocesados cargados de azúcar, sal, grasas hidrogenadas, y bebidas alcohólicas en general.
- ¿Puede la cantidad que se ingiere (por ejemplo, semillas) causar un efecto notable? es decir, un puñado de semillas de lino contra un pescado azul… ¿qué repercutirá más? ¿15gr de semillas o 200gr de salmón? La respuesta es clara, por muy buenas atribuciones que tengan las semillas y sin prescindir de ellas en nuestra alimentación habitual, es más interesante priorizar el consumo de alimentos que, aunque no sean tan densos en micronutrientes, por la cantidad que se ingiere termina aportando un contenido mayor de esos elementos.
Batidos o dietas détox
Este estilo de alimentación se basa en la falsa promesa de obtener una piel más suave, unas digestiones más fáciles, una mayor hidratación, pérdida de peso, incluso, quizás, un pelo y uñas más fuertes… todo tipo de alegaciones tramposas, ya que si se obtiene alguno de esos beneficios, por ejemplo la pérdida de peso, no es por las bondades de los batidos, si no porque se están consumiendo muchísimas menos calorías que en una dieta convencional y, además, porque se están desplazando alimentos (generalmente malsanos) por frutas, verduras, semillas… y ese cambio es uno de los pocos beneficiosos que podemos encontrar.
En eso se basa la fama y buena reputación de todo lo “détox”, en la falta de educación nutricional del público al que van dirigidas. Personas que cometen excesos semana tras semana y para “redimirse” o “limpiar” su organismo, se castigan con este estilo de alimentación, la cual, por cierto, no está exenta de riesgos como se detalla a continuación.
Los batidos de hoja verde contienen oxalatos, compuestos denominados “antinutrientes”. Presentes en esas verduras pudiendo, potencialmente, generar piedras en el riñón, además de reducir la disponibilidad de hierro y calcio. Los oxalatos se reducen drásticamente al cocinar estas verduras, pero en los batidos normalmente se añaden crudas, y además se utiliza una cantidad mayor para hacer un batido que para elaborar un plato convencional (como un revuelto de verduras, una ensalada, etc).
No se puede negar que las dietas détox contribuyan a la pérdida de peso, pero… ¿A qué coste? Se realizan a base de alimentos que aportan muy poca energía, y esos déficits tan severos, sumados a un escaso o nulo aporte de proteína, ponen en riesgo a la masa muscular.
Los batidos no tienen que estar elaborados con los superalimentos de tierras exóticas. Basando nuestra alimentación en productos mínimamente procesados o directamente sin procesar, obtendremos los mismos beneficios.
El hígado, los riñones, pulmones, piel… órganos que tenemos en el cuerpo y cumplen numerosas funciones, entre ellas está la de eliminar los deshechos y toxinas tanto las provenientes de la alimentación, como las creadas por nuestro propio metabolismo.
Existen dos métodos ancestrales para detoxificar el organismo, y ambos son, por cierto, mejores (e infinitamente más baratos). El ayuno 16-24h (ver artículo Ayuno Intermitente ENLACE) promueve la autofagia [1] [2] (sistema natural de reciclaje celular) y la actividad física, la cual mejora la circulación y gracias al sudor se eliminarán toxinas [3] [4] [5].
¿Porqué basar nuestra alimentación en productos de locales y de temporada?
Como vimos en el artículo “Superalimentos I ¿Existen realmente?” (ENLACE) el consumo de alimentos bio, eco u orgánicos, no responden necesariamente a criterios de salud o medioambientales. Partiendo de esta base y sabiendo que nuestra alimentación debería estar basada en productos sin procesar o mínimamente procesados, lo más adecuado sería optar por alimentos llamados “kilómetro cero” para llenar nuestra cesta de la compra.
¿Y qué son los alimentos Kilómetro Cero? Todos aquellos que se han criado o cultivado lo más cerca posible de nuestro hogar, es decir, no ha sido necesario transportarlos miles de kilómetros hasta llegar al establecimiento donde se venden, reduciendo de esta manera la huella de carbono que puede dejar, por ejemplo, un aguacate cultivado en México que ha llegado hasta España en un buque de mercancías cuando podría haberlo comprado en Valencia.
Además, al comprarlo de temporada, contribuimos a no usar demasiados recursos (gasto de agua excesivo para regadíos, plástico para invernaderos, combustible para llevarlos a vuestro supermercado ya que posiblemente se cultiven en zonas geográficas muy alejadas, etc) para producir un alimento que no se daría en la naturaleza en un lugar o una época del año determinada.
Al adquirir productos de temporada también nos estaremos asegurando comprar alimentos más frescos (conservando mejor sus propiedades, así como el sabor) y más baratos (al evitar costes de transporte o los que van aplicando los intermediarios).
[1] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22566941/
[2] https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1043276014000575
[3] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21057782/
[4] https://www.hindawi.com/journals/jeph/2012/184745/